El chico está arrepentido por la situación que generó

En diálogo con LV12 Web, el abogado Augusto Gabriel Salim, relató que después del mediodía se apersonó en la escuela tras ser llamado por los padres del adolescente. “Cuando llego ya estaban todos reunidos en la dirección, consulté sobre el protocolo que se utiliza en estos casos, la directoria labró un acta para informar la situación de lo sucedido y logré hablar con el menor”.

En esta charla, le confesó que la pintada fue “una broma de mal gusto” y que lo hizo como “un acto impulsivo propio de una criatura”. Además, mencionó que el estudiante lo hizo “para seguir una tendencia a nivel país, sin medir las consecuencias“.

El letrado sostuvo que “tanto la directora como la asistente social que lo acompaña en el proceso educativo, hablaron muy bien de él y dijeron que no tiene conflicto”.

El protocolo

Posteriormente, el mismo abogado llevó al joven hacia la comisaría, acompañado por un oficial de la Policía. “Después de estar en contacto con la Defensoría de Menores y como no tiene antecedentes, decidieron que se podía retirar con su madre tras labrar un acta. La Policía actuó como tuvo que actuar y se cumplió con el protocolo”.

Salim reiteró que “el chico está lejos de hacer este tipo de cosas, lo hizo como broma, se dio cuenta, pidió disculpas y se encuentra totalmente arrepentido y angustiado por la situación que generó y por lo que vivió”.

Antes de finalizar, reflexionó sobre el hecho y dijo que “que no lo puede tomar como chiste porque se activa todo un aparato tanto judicial, policial e institucional. Es tarea de los adultos y de los profesionales informar a estos adolescentes que esto tiene consecuencias”.

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