El Gobierno destituyó a Alejandro Nimo, funcionario de Milei en conflicto con el embajador argentino en España.

El Gobierno anunció este martes la remoción de Alejandro Nimo de su puesto como agregado de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional de la Embajada argentina en España. La decisión fue tomada por la administración de Javier Milei mediante el Decreto 588/2026, publicado en el Boletín Oficial.

El artículo 1 de esta normativa, firmada por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía Luis Caputo, establece: “Dispónese el cese del abogado Marcelo Alejandro Nimo como Agregado Especializado en el Área de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional de la Embajada de la Argentina ante el Reino de España”.

Según el decreto, la decisión busca “lograr una mejor eficiencia del funcionamiento de la mencionada representación de la Argentina en el exterior”.

El exfuncionario aún no ha emitido un comentario sobre la decisión y continúa enviando mensajes de apoyo al Presidente. Sin embargo, se había reportado que existía cierta tensión interna en la sede diplomática de Madrid.

En abril, Nimo expresó públicamente que el embajador argentino en Madrid, Wenceslao Bunge, había retirado su despacho de forma arbitraria.

“Por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho en el que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina, el cual se había vuelto un símbolo y un punto de encuentro para los admiradores de Milei”, comentó en ese momento, al identificarse como discípulo del economista español Jesús Huerta de Soto.

Durante ese mismo descargo, que describió como una “agresión”, Nimo volvió a criticar al embajador: “Lo que me preocupa de Bunge no es solo la decisión sobre la oficina; realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que promueve nuestro Presidente. Creo que no está en sintonía, y las veces que he intentado presentarle un plan para reducir significativamente el gasto de la embajada se negó a recibirme”, afirmó.

Según informó LA NACION, Nimo también había manifestado en diferentes ocasiones su descontento a Milei, ya que consideraba que la embajada no lo incluía en el trabajo cotidiano y no le permitía desempeñar completamente las funciones para las que había sido designado.

Tensión Interna

La influencia de Nimo en la embajada y su relación directa con Huerta de Soto lo posicionaron, el año pasado, como uno de los posibles candidatos para ocupar el cargo de embajador, hasta que finalmente se optó por Bunge.

El ambiente en la representación diplomática había sido conflictivo durante los últimos meses de la gestión del entonces embajador Roberto Bosch, que fue desplazado a fines de 2024. Funcionarios y empleados consultados por LA NACION mencionaron un mal clima laboral.

La designación de Nimo en agosto de 2024 como agregado especializado en Promoción de Inversiones y Comercio Internacional generó una internas que resultaron en desconfianzas mutuas con el embajador de ese momento.

Nimo, que no es diplomático de carrera, tiene 46 años, fue concejal de Avellaneda y presidente del Pro en ese distrito.

Los libertarios españoles, que mantienen un diálogo semanal con el Presidente por WhatsApp, consideraban a Nimo como uno de los principales interlocutores con el gobierno argentino.

En una entrevista reciente, Nimo expresó críticas sobre las condiciones laborales de los diplomáticos en el contexto económico argentino. “No quiero residencia, tres mucamas, dos choferes, un palacio, custodia. Quiero ser un embajador moderno, que use su auto y viva en su casa”, comentó cuando le preguntaron si le gustaría ser embajador.

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