Refuerzos en San Lorenzo: Estrategias económicas y experiencia para fortalecer el equipo

El semestre comenzó con dificultades para San Lorenzo. Desde el primer día de la pretemporada, Gustavo Álvarez, quien era el entrenador, renunció debido a desacuerdos con la Comisión Directiva relacionados con la exclusión de ciertos jugadores.

En las siguientes dos semanas, Walter Perazzo asumió el mando de la pretemporada, entrenando al plantel completo. Cuando se esperaba la llegada de Iker Muniain, surgieron inconvenientes administrativos que impidieron su firma y condujeron a una rápida negociación con Néstor Raúl Gorosito, quien retornó al club tras 22 años en calidad de entrenador. Durante su primera conferencia, el DT solicitó el regreso de Matías Lammens y Marcelo Tinelli, y enfatizó que el club “necesita de todos para salir adelante”, señalando que el mercado de pases podría no traer figuras de renombre, sino más bien jugadores de experiencia de categorías inferiores.

La situación se complicó cuando Jhohan Romaña se transfirió al León de México y Lautaro Montenegro fue excluido del plantel profesional tras firmar un precontrato con el Al-Wahda de Emiratos Árabes Unidos, donde jugará desde el 1° de enero de 2027. En ese momento, el club enfrentaba restricciones y aunque realizó pagos, inició la competencia oficial sin nuevos refuerzos. Esto resultó en dos reveses significativos: la eliminación ante Deportivo Riestra en la Copa Argentina a penales en dieciseisavos de final y una derrota 1-0 en el debut del torneo local contra Lanús.

Ante la urgencia de incorporar jugadores para formar un plantel competitivo, las negociaciones se iniciaron. El primer refuerzo en llegar fue Juan Pablo Álvarez, un extremo y mediapunta que había tenido un paso breve por Gimnasia de Mendoza. Firmó un contrato de 18 meses, aunque no estuvo disponible para los dos primeros partidos.

En la previa del enfrentamiento con los mendocinos, se confirmó la incorporación de Gustavo Del Prete, quien debutó ante el público en el estadio Pedro Bidegain. Firmó también un contrato por 18 meses, con la posibilidad para el club de rescindir sin costo en diciembre de 2026. Además, el jugador tiene una opción de salida en el mismo periodo, aunque el club puede bloquearla mediante un pago de 250.000 dólares, según lo comunicado oficialmente.

Una victoria en casa, conseguida con un gol de Rodrigo Auzmendi, brindó algo de tranquilidad al club. Con la aprobación de la FIFA para levantar las inhibiciones, San Lorenzo pudo empezar a conformar el plantel deseado por su entrenador.

Se incorporó también Emiliano Amor, un defensa proveniente de Defensa y Justicia, a quien San Lorenzo había tratado de fichar en mercados pasados. Amor, de 31 años, llegó en condición de libre y firmó un contrato de 18 meses. El club tiene una opción de compra en enero de 2027 por 500.000 dólares y otra en julio de 2027 por 750.000 dólares, que extendería su contrato automáticamente por dos años más en caso de ser ejercida.

El otro defensor central que se unió al club es Danilo Arboleda, ex futbolista de Banfield. San Lorenzo adquirió el 70% de sus derechos a cambio de 350.000 dólares, tras una larga negociación con el club que no estaba dispuesto a facilitar su salida fácilmente, dado que el jugador estaba en los últimos meses de su contrato.

Además de los dos defensores y dos delanteros, San Lorenzo consideró necesario sumar un mediocampista central, siendo Martín Río el elegido. El jugador, que también proviene de Banfield y tuvo un paso reciente por Talleres de Córdoba, llegó a préstamo por 12 meses, prorrogables automáticamente por seis meses. San Lorenzo tiene una opción de compra de 3.000.000 de dólares por el 75% de su pase, y Talleres posee una opción de repesca en diciembre, con penalidades económicas en caso de que busquen renovar a Río.

Todos estos futbolistas están disponibles para el entrenador Gorosito y se anticipa que varios de ellos viajarán a Santiago del Estero con posibilidades de debutar, ya sea como titulares o desde el banco de suplentes.

Cerrando el libro de pases, San Lorenzo sorprendió con la incorporación del juvenil Ignacio Zaballa, ex jugador de River. El mediocampista ofensivo de 20 años, que ha representado a la selección Sub 17 de Argentina, se unió sin cargo, y San Lorenzo adquirió el 70% de su derechos hasta diciembre de 2029.

Es importante mencionar que los contratos de los nuevos jugadores están regulados por el tipo de cambio oficial y establecen un tope para la cotización del dólar.

Salidas

Además de las nuevas incorporaciones, San Lorenzo enfrentó otras bajas, además de las de Romaña y Montenegro. Desde el club se indicó que se logró el “libre deuda” tras la rescisión de sus contratos, regularizando las obligaciones económicas correspondientes. “Es un paso necesario como institución para evitar litigios relacionados con compromisos anteriores”, señalaron fuentes de la Comisión Directiva.

Los jugadores que rescindieron fueron: Luciano Vietto, Maximiliano Zelaya, Gregorio Rodríguez y Francisco Perruzzi (este último con reserva del 30% de su pase). Además, San Lorenzo cedió Facundo Bruera a Barracas Central a préstamo por 18 meses, sin cargo y sin opción, con posibilidad de repesca en diciembre de 2026.

La salida de Jhohan Romaña también se dio por rescisión de contrato. Tras enterarse del precontrato con el León mexicano, se acordó su salida anticipada a cambio de un resarcimiento de 800.000 dólares, manteniendo un 10% de plusvalía sobre una futura venta.

Fuente de la nota