El incidente tuvo lugar alrededor de las 07:30 de la mañana. La víctima, Alejandro Cruz Bazán, se encontraba caminando por la calle Soberanía Nacional, cerca de la intersección con calle Echeverría. Un agresor aprovechó su vulnerabilidad e lo agredió, propinándole golpes en el rostro y la cabeza, lo que lo llevó a caer al suelo.
Como resultado del ataque, el anciano sufrió una fractura nasal, contusiones en el cuero cabelludo y cortes en ambos labios. Fue auxiliado y trasladado inicialmente al Hospital Regional de Concepción, donde los médicos decidieron enviarlo de urgencia al Hospital Padilla para someterlo a una tomografía computada.
Durante el ataque, el delincuente le sustrajo a la víctima una mochila negra de marca Caterpillar, que contenía un millón de pesos en efectivo y un teléfono celular, según la denuncia presentada.
Declaraciones pertinentes
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos del Centro Judicial de Concepción, junto con la Comisaría local, inició una investigación rápida. El análisis de cámaras de seguridad privadas resultó crucial. En las imágenes de un taller cercano, se observó al sospechoso manejando la mochila robada y extrayendo una cantidad de dinero antes de desecharla.
La mochila fue recuperada poco después por dos barrenderas municipales, quienes indicaron haber visto a un individuo cruzar la Ruta 329 y arrojar el bolso en su carrito de residuos. Simultáneamente, los investigadores y el personal de Criminalística encontraron retazos de una boleta de luz a nombre de la víctima con manchas de sangre.
Un testigo también declaró haber visto al acusado esa mañana, notando que tenía las manos ensangrentadas. Al preguntarle por su estado, el individuo supuestamente respondió que había “matado un chancho”.
Captura del sospechoso en Villa Quinteros
El imputado, conocido como “Chileno”, abandonó la ciudad de Concepción y se refugió en Villa Quinteros, donde solicitó ayuda a un amigo, alegando “problemas personales”.
La madre del propietario de la vivienda se percató de que el joven, quien llevaba un tatuaje distintivo en el rostro, permanecía en su casa sin salir. Ante los rumores en el vecindario y por temor a su seguridad, ella contactó a la Policía el mediodía del 6 de agosto.
Cuando los agentes de la comisaría de Villa Quinteros ingresaron al domicilio con el permiso de la propietaria, hallaron al sospechoso escondido en el baño. Aunque intentó dar un nombre falso, pronto fue identificado por las autoridades.
Fuentes judiciales informaron que el detenido estaba bajo un régimen de prisión condicional por una condena previa de tres años en marzo de 2023, por delitos similares que involucraban el uso de armas. Dada la gravedad del hecho y el riesgo de fuga o entorpecimiento del proceso, el Ministerio Fiscal dictó la prisión preventiva por dos meses del acusado.
