“Se considera relevante en el encuadre legal la idoneidad del medio empleado para causar la muerte, que en este caso es el fuego, así como la zona afectada, que corresponde al sistema respiratorio (cara, cuello y tórax), áreas claramente vitales”, expresó Pedrosa. “En relación a las características del hecho, este se inscribe en el contexto de violencia de género, dado que se ha verificado que existía una relación de pareja entre la víctima y el imputado, quienes convivían. Esta relación desigual fue aprovechada por el imputado, quien prendió fuego a la víctima en un momento de discusión, lo que sugiere la necesidad de considerar la violencia extrema y la gravedad de los sucesos. El uso del fuego indica un desprecio por la vida de la víctima y refleja un alto nivel de agresividad”, añadió la Auxiliar de Fiscal.
Por último, el Ministerio Fiscal solicitó al juez de menores (la audiencia fue privada a pedido del imputado) la medida de alojamiento preventivo en el instituto socioeducativo Cura Brochero, ubicado en Benjamín Paz, por un plazo de tres meses. Además, el MPF pidió la implementación de medidas complementarias según la nueva ley de menores (27801), que incluye la realización de estudios, cursos de género y tratamientos psicológicos. Tras un cuarto intermedio, y a pesar de la oposición de las defensas, el magistrado accedió parcialmente a lo solicitado, estableciendo que la detención fuera por 30 días y delegando en la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAyF) la ejecución de las medidas requeridas, en función de la restitución de los derechos del menor. En cuanto a la situación de salud de la víctima, se informó que permanece internada en el Hospital Eva Perón, tras haber sido dada de alta el día anterior, pero debió ser reingresada al día siguiente.
La teoría del caso
El pasado domingo 13 de septiembre, alrededor de las 06:30 horas, durante un incidente en el domicilio ubicado en barrio La Cerámica en la localidad de Lastenia, donde la mujer víctima de 24 años convivía con su ex pareja de 17 años, se produjo una discusión motivada por celos al ingresar a la habitación. En este contexto, el adolescente expresó que iba a quemar la ropa de la víctima. Posteriormente, sacó la ropa del armario y fue a buscar una botella de alcohol. Al regresar a la habitación, la víctima manifestó que continuaría con su vida y que el también podría hacerlo. En ese momento, el joven, aprovechando la desigualdad de poder y el sometimiento que sufría la víctima debido a su vulnerabilidad como mujer, roció alcohol en su rostro y le prendió fuego con un encendedor, desde el mentón hasta el pecho, provocándole diversas quemaduras. La víctima fue rápidamente auxiliada por familiares y trasladada para recibir atención médica, impidiendo así que el agressor lograra su intención.
