Un boxeador de la región patagónica ganó por puntos en una decisión dividida en el club Defensores de Villa Luján, ubicado en San Miguel de Tucumán.
Este cinturón fue defendido primero en Caleta Olivia, su ciudad natal, contra Alex Ramos, y luego en una de las peleas más memorables en la historia del boxeo argentino: el 10 de diciembre de 1994, en el Estadio de Béisbol de Monterrey, México.
El boxeador tuvo que enfrentarse a John David Jackson, quien había perdido el título recientemente por cuestiones legales. Jackson dominó el combate con claridad hasta el noveno asalto, cuando el argentino logró conectar un golpe sorpresivo.
Al finalizar el octavo asalto, la pelea estuvo a punto de concluir. Un médico se acercó al rincón del boxeador argentino para revisarlo y estaba listo para dictaminar su derrota, pero Luis Spada, su manager, solicitó que le permitieran pelear un asalto más. “¡Démele el round de campeón!”, fue la petición, que fue aceptada por el médico.
En el noveno asalto, mientras se defendía de los golpes de Jackson, el boxeador argentino logró conectar un gancho de izquierda en la sien del estadounidense. Más tarde, él mismo se refirió a ese golpe como “la mano de Dios”, una referencia a un famoso gol de Diego Maradona en 1986.
Jackson cayó a la lona y, a pesar de levantarse en dos ocasiones, no logró recuperarse. El árbitro decidió finalizar el combate. Así, el boxeador argentino retuvo el título de campeón mundial mediano de la AMB y dejó su huella en la historia del boxeo argentino.
FUENTE: Página 12
