“Flavio [Bolsonaro] elogiaba la motosierra de Milei y nosotros le cambiamos el enfoque: les dijimos a los electores: ‘Este recorte te afectará a ti’”. Con esta afirmación, Rafael Marroquim ilustró cómo la campaña de Luiz Inacio Lula da Silva utilizó simbólicamente la figura del presidente argentino para fortalecer su posición y expandir la denominada “geografía del miedo” entre los votantes que, finalmente, apoyaron la reelección del líder del PT.
Marroquim forma parte de Nordx, un equipo de estrategias de comunicación que desarrolló la narrativa de la campaña de Lula, desde los mensajes en WhatsApp hasta los anuncios televisivos. En diálogo con LA NACION y otros medios argentinos, el especialista destacó el “ejército digital” que lograron conformar los seguidores de Lula para contrarrestar la influencia del bolsonarismo en el ámbito digital, aunque advirtió que esto solo es efectivo “cuando se da sentido a lo que se dice”.
En un contexto marcado por una intensa polarización, donde la mayoría de los brasileños se identificaban fuertemente con un bando, los estrategas detrás de Lula buscaron captar al “electorado pendular”, estimado en un 15% del padrón electoral, según explicó Marroquim. Para ello, implementaron una estrategia “figital” (física y virtual), que combinó la movilización en las calles con actividades en redes sociales. En este sentido, fue fundamental la participación del diputado federal André Janones, quien se refirió a Lula como “mariscal”.
