El MPF solicita prisión efectiva para dos policías implicados en apremios ilegales.

En un juicio por el delito de vejaciones que inició el 22 de septiembre, la Unidad Especializada de Delitos Complejos, liderada por Mariana Rivadeneira, llevó a cabo el alegato final el 1 de octubre. Se solicitó una pena efectiva de dos años para el comisario Julio Ernesto Campero y el motorista Facundo Manuel Ruiz, además de una inhabilitación especial de cuatro años. El caso investiga un evento ocurrido el 15 de agosto de 2022 en la Dirección de Distritos Urbanos de la Policía de Tucumán, ubicada en calle Maipú, en el que se vieron afectados dos hermanos de 18 y 24 años en ese momento. La auxiliar de fiscal, Brenda Deroy, acompañada por Rivadeneira y su equipo, presentó su alegato final, señalando: “Si las víctimas llegaron golpeadas a la base, ¿por qué no se tomó nota de ello? ¿Por qué no se solicitó asistencia médica? Además, ¿por qué un oficial tuvo que intervenir para separar a sus compañeros?”. Deroy también destacó que las lesiones de los hermanos eran visibles al momento de salir y que el juicio trata sobre la deshonra a la institución policial. Posteriormente, las defensas de los imputados pidieron la absolución, y el juez Bernardo L’erario Babot ordenó un cuarto intermedio hasta el día siguiente para las palabras finales.

Lesiones

Respecto a las evidencias, se presentó el informe del médico forense que indicó que uno de los hermanos tenía una herida contusa de tres centímetros en la cabeza, un hematoma en la oreja, una herida en el labio, una pieza dental que había sido fracturada y recuperada, además de hematomas en el brazo, la ingle y la pierna. Según el médico, la herida en la cabeza sangra considerablemente, y lesiones tan distribuidas en el cuerpo son poco comunes en una sola caída. Se observó que las lesiones fueron casi simultáneas.

El agravante de desempeñarse como funcionarios públicos

Deroy concluyó diciendo: “Golpes contra hombres esposados y en un entorno donde quienes tienen la responsabilidad de protegerlos fueron los autores. Esto ocurre dentro de una base policial, y uno de los implicados incluso intentó contactar a un testigo para averiguar lo que había presenciado. Una condena en suspenso podría dar a entender a otros policías que golpear a un detenido no tendría consecuencias reales”.

La teoría del caso

El 15 de agosto de 2022, a las 05:30 horas, dos hermanos fueron detenidos en la intersección de Suipacha y Santiago del Estero durante un operativo por atentado y resistencia a la autoridad, siendo luego trasladados a la Dirección de Distritos Urbanos de la Policía de Tucumán, en calle Maipú. Al llegar, a las 06:00 horas, fueron llevados a una habitación de la dependencia y, mientras permanecían esposados y privados de libertad, fueron agredidos físicamente por los policías Julio Cesar Campero (subcomisario en ese momento) y Facundo Manuel Ruiz, quienes les propinaron golpes de puño y patadas, causando lesiones.

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