Mediante intensas gestiones, la Casa Rosada logró desarticular la reunión de gobernadores que se preveía para este miércoles en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). La cancelación de la cumbre generó satisfacción en las filas libertarias porque se anticipaba como una amenaza a sus pretensiones de avanzar la semana que viene con la aprobación en el Senado del proyecto de ley de reforma laboral.
En la Casa Rosada se reunió durante dos horas la mesa política, encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para terminar de avanzar en la estrategia alrededor de la reforma laboral. El debate en el recinto está previsto para el miércoles próximo.
Al término del encuentro trascendió que si bien en la mesa convergen las dos posturas sobre el capítulo ganancias, por ahora prevalecería la idea de bajar al recinto con eso incluido. “Por ahora la idea es esa, solo cambiaríamos comas”, dijeron dos participantes del encuentro.
Adorni estuvo acompañado por la jefa de bloque en Senado, Patricia Bullrich; el titular de Diputados, Martín Menem; los ministros de Interior, Diego Santilli y de Economía, Luis “Toto” Caputo; el asesor, Santiago Caputo, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt y el subsecretario de Gestión Institucional y armador político libertario, Eduardo “Lule” Menem. Al igual que en los últimos encuentros también se sumó la secretaria general de Presidencia, Karina Milei. El encuentro fue en el despacho de Adorni, en la planta baja del palacio de gobierno.
En la Casa Rosada apuntaron a que el encuentro de los gobernadores quedó desarticulado por la “gestión directa” de Santilli, que jugó fuerte en los últimos días con promesas de reparto de fondos a las provincias. En la sede gubernamental no ocultaron la satisfacción por la disolución del cónclave.
Santilli, Adorni y Valdés, esta tarde en la Casa RosadaPresidencia
Solo en las últimas horas, Santilli se reunió con Sergio Zillioto, de La Pampa, viajó a Corrientes para verse con el gobernador de esa provincia, Juan Pablo Valdés; a Chubut para verse con Ignacio “Nacho” Torres; a Entre Ríos con Rogelio Frigerio y se vio con los mandatarios de Salta, Catamarca, y Tucumán: Gustavo Sáenz, Raúl Jalil, y Osvaldo Jaldo.
Hasta ahora, las principales diferencias con los mandatarios provinciales están en lo respectivo a la baja al impuesto a las ganancias de las empresas, lo que afectaría los recursos coparticipables.
“Si aprobamos la ley pasan seis meses y van a ver que tenemos razón. Nos lo van a agradecer”, explicó un hombre del primer piso de Balcarce 50 convencido de que las provincias terminarán recaudando más de lo que piensan. “Van a recibir más por las reactivación de la economía”, aseguraron.
Fuentes del palacio gubernamental también consideraron que “no hay chances” de coparticipar el impuesto al cheque, algo que también pedían los mandatarios provinciales.
Bullrich, encargada de la negociación de los votos en la Cámara Alta, sostuvo que la reforma laboral está “en un 95% cerrada”. Fue después de una reunión con senadores de la oposición aliados.
Esta mañana, dos horas antes del comienzo del encuentro coincidieron en su llegada a la explanada de Casa Rosada: Bullrich, Santiago Caputo, Santilli y “Lule” Menem. Los cuatro se quedaron conversando en la entrada al palacio gubernamental y luego siguieron distintos caminos dentro de ella a sus respectivos encuentros.
Antes de la mesa política se realizó la entrega del nuevo DNI electrónico que tramitaron de forma express que Santilli, Javier y Karina Milei, y Manuel Adorni.
Por la tarde, en tanto, el ministro del Interior recibió, también en la Casa Rosada, al gobernador correntino Juan Pablo Valdés. De ese encuentro también participó Adorni. “Dialogaron sobre el paquete de reformas que tratará el Congreso en sesiones extraordinarias”, informó la cartera política y precisó que también fue parte de la cumbre el ministro de hacienda de Corrientes, Marcelo Rivas Piasentini.
