Una minuciosa investigación policial permitió desentrañar una serie de robos ocurridos en la ciudad de Simoca durante la noche del 5 de enero, mientras se desarrollaba un evento público organizado por la Municipalidad con motivo de la celebración de Reyes Magos. Gracias al trabajo de los efectivos, se logró detener a dos miembros de la banda involucrada, recuperar numerosos objetos sustraídos y determinar con precisión la identidad de los responsables.
Según los informes oficiales, los hechos se produjeron entre las 22:30 y las 23:00, cuando los delincuentes aprovecharon la gran concurrencia de público para forzar vehículos estacionados en la vía pública. Las víctimas fueron identificadas como L.M.D., G.R.C. y Á.G.S. En uno de los casos, los autores se apoderaron de distintos objetos personales, una suma cercana a los $2.200.000 y documentación perteneciente a la Municipalidad de Simoca.
Tras la presentación de las denuncias, y bajo la supervisión del auxiliar fiscal Bernardo Sassi de la Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Centro Judicial Monteros, se puso en marcha una unidad especial de investigación. El equipo desarrolló tareas de inteligencia criminal, recopiló testimonios y realizó un análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad tanto en Simoca como a lo largo del trayecto hacia San Miguel de Tucumán.
El examen de las grabaciones permitió identificar el vehículo utilizado en los ilícitos, una camioneta Ford EcoSport blanca, y reconstruir su recorrido hasta la capital provincial. A partir de esta información, los investigadores pudieron individualizar a los autores: tres hermanos residentes en la zona de Villa 9 de Julio, conocidos en el ámbito delictivo como “Pincha Bollo”, “El Gordo” y “Pepilo”.
Con las pruebas recabadas, se solicitaron allanamientos, secuestros y detenciones, medidas que fueron autorizadas por el juez del Colegio de Jueces del Centro Judicial Monteros, Matías Graña. Los operativos se llevaron a cabo con apoyo de la Dirección General de Investigaciones y del sistema de emergencias 911, ejecutándose en dos domicilios de San Miguel de Tucumán. Como resultado, se detuvo a dos de los tres acusados y se recuperó una gran cantidad de bienes robados.
Entre los objetos secuestrados se encuentran teléfonos celulares, ropa utilizada durante los ilícitos, parlantes, equipos de audio, herramientas, talonarios y recibos de la Municipalidad de Simoca, así como dinero en efectivo. Parte del botín había sido sustraído de un vehículo oficial vinculado al municipio, y otros elementos estaban relacionados con el Festival del Sulky.
Los procedimientos fueron liderados por el oficial principal Segundo Luis Almaraz y la oficial principal Luciana Celeste Zelaya, bajo la supervisión del director general de Investigaciones, comisario general Miguel Angén Carabajal, y del subdirector, comisario mayor Ángel Álvarez.
Actualmente, la causa sigue en etapa judicial, mientras se intensifican las tareas para localizar al tercer integrante de la banda. Desde la fuerza destacaron la eficacia y rapidez de la respuesta investigativa, así como la utilización de herramientas tecnológicas que permitieron esclarecer los delitos cometidos durante un evento multitudinario. Este trabajo no solo permitió identificar a los responsables, sino también recuperar bienes de alto valor y documentación sensible perteneciente al Estado municipal.
