Belgrano y Unión buscan las semifinales del Torneo Apertura

Belgrano y Unión de Santa Fe disputan en el Gigante de Alberdi el primero de los cruces de cuartos de final del Torneo Apertura, con la ilusión compartida de instalarse entre los cuatro mejores del certamen.

El conjunto cordobés arribó impulsado por el impacto emocional que significó el triunfo en el clásico frente a Talleres, mientras que el equipo santafecino se sostuvo en la confianza que le dio la eliminación de Independiente Rivadavia, uno de los equipos más sólidos de la fase regular. En semifinales esperaba Argentinos Juniors o Huracán, que se enfrentarán esta noche.

El equipo de Ricardo Zielinski afronta la noche en Córdoba con un antecedente reciente que modificó el ánimo de todo el club. La victoria 1-0 sobre Talleres en el Mario Alberto Kempes representó el primer éxito de Belgrano en un clásico cordobés de Primera División desde el Clausura 2001. Francisco González Metilli, nuevamente titular esta tarde, convirtió el gol decisivo en aquel encuentro, aunque la clasificación también dejó una baja sensible: Lucas Passerini fue expulsado por doble amarilla y quedó fuera de este compromiso.

Del otro lado apareció un Unión fortalecido por una de las sorpresas de los octavos de final. El conjunto dirigido por Leonardo Madelón eliminó a Independiente Rivadavia en Mendoza con una victoria por 2-1 y dejó en el camino al mejor equipo de la etapa regular. Brahian Cuello y Cristian Tarragona, nuevamente titulares, marcaron los goles de un triunfo que reforzó el perfil competitivo del Tatengue. El conjunto santafecino llegó además con números ofensivos destacados: convirtió 24 goles en 16 partidos durante la fase de grupos.

Los equipos salieron al campo bajo un clima multitudinario, con fuegos artificiales y una atmósfera propia de una final. En la salida llamó la atención el look de varios futbolistas, con el pelo teñido para la ocasión: Lucas Zelarayán y Emiliano Rigoni lucieron azul, mientras que Lisandro López apareció de blanco. Así transcurrieron los primeros minutos, con intensidad y presión de ambos lados.

La primera situación clara llegó desde la derecha. Un centro pasado encontró a Adrián Spörle en el segundo palo y el lateral sacó una volea precisa, baja y potente. Matías Mansilla reaccionó con un manotazo notable para desviar la pelota, que luego pegó en el palo antes de irse al córner.

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