Acusan a un policía y a cuatro trabajadores por el robo de cables subterráneos.

Al llegar al lugar, los individuos, tras la asignación de funciones, descendieron del vehículo, colocaron conos reflectivos en la intersección y realizaron maniobras sobre la tapa de una boca de tormenta, área donde estaban instalados cables subterráneos. Posteriormente, sustrajeron 200 metros de cables de 2.200 pares y 200 metros de cables de 1.200 pares de cobre, que pertenecían a una empresa telefónica y estaban ubicados en las cañerías subterráneas. Tras el robo, se dieron a la fuga en el vehículo, llevándose consigo los materiales sustraídos.

Debido a la gravedad de este incidente, la Unidad Especializada de Robos y Hurtos II del Ministerio Fiscal, bajo la dirección de Susana Cordisco, presentó cargos por el delito de hurto en calidad de coautores. Al policía involucrado, que trabaja en el centro de monitoreo de Banda del Río Salí, se le atribuyó el hurto agravado por ser realizado por un miembro de las fuerzas de seguridad. El auxiliar de fiscal, Ignacio Martucci, comentó que fueron grabados siete individuos, quienes habían planificado el hecho, asignando tareas y utilizando herramientas adecuadas, eligiendo un horario nocturno para evitar ser detectados. También emplearon una camioneta para el transporte de los cables y simularon una situación legítima al colocarse ropa laboral y usar conos reflectivos, cinta perimetral y un cartel de desvío. Además, contaron con la presencia de un policía uniformado y armado durante la operación. Dos de los implicados siguen en fuga.

Martucci solicitó prisión preventiva por dos meses y destacó contradicciones en las declaraciones de tres imputados (de 25, 26 y 33 años), quienes se presentaron como trabajadores independientes, cuando en realidad eran empleados públicos (uno en la legislatura y los otros en la municipalidad). También mencionó que se cuenta con un video proporcionado por un empleado de la empresa afectada, y se planea revisar otras grabaciones de seguridad y analizar seis teléfonos celulares incautados, así como realizar una rueda de reconocimiento.

El abogado querellante informó que la cantidad de cables equivaldría a 2.500 kilos de cobre, con un valor estimado de $37.000.000. Durante la audiencia, Martucci mencionó que el acusado de 33 años ya tiene un expediente abierto por un caso similar en contra de la misma empresa denunciante, tramitado en la Unidad Especializada de Robos y Hurtos III.

En su declaración, el policía manifestó: “Me contrataron para un servicio no oficial. Pensé que era una empresa tercerizada porque los trabajadores estaban bien vestidos. El trabajo parecía profesional, por lo que no me di cuenta de que no eran obreros”. Después de cuatro horas de debate, el juez no aprobó la solicitud de prisión preventiva; sin embargo, para avanzar en la investigación, otorgó arresto domiciliario por 40 días al policía, con rondas periódicas y sorpresivas. Los otros implicados estarán bajo medidas menos restrictivas durante dos meses. Se estableció una caución real o personal de $3.000.000 para el policía y de $2.500.000 para los otros; su libertad estará supeditada al cumplimiento de esta caución.

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