Tres tucumanos son acusados de robar vehículos de alta gama destinados a su tráfico a Bolivia.

La titular de la Fiscalía estuvo acompañada por el auxiliar Rodrigo Bilbao al presentar las evidencias debido a la cantidad de material probatorio. Se les imputa la coautoría de tres hechos ocurridos a comienzos de marzo (dos de ellos el viernes 20 y el restante nueve días más tarde). Al proporcionar sus datos personales, indicaron tener 29, 36 y 46 años, respectivamente. Uno de ellos es conocido como “Cavenaghi” y el otro como “El Indio”.

Bilbao solicitó al juez la prisión preventiva por un periodo de tres meses para todos los implicados. Durante los allanamientos realizados en los barrios El Salvador y Oeste III (Villa Carmela), participó el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Además, una comitiva estuvo presente en La Docta, donde de los 100 allanamientos, 14 correspondieron a la causa en Tucumán, resultando en dos detenciones, quienes serán extraditados en breve.

“Hay una modalidad organizada para el ingreso de vehículos y personas de otras jurisdicciones; desplazamiento coordinado; uso de vehículos de apoyo; traslado anticipado de personas a puntos específicos; recepción de vehículos inmediatamente después de su sustracción; y posterior reubicación de los mismos, interviniendo varias personas en la distribución de funciones. Esta serie de circunstancias incrementa la expectativa de pena y se considera el peligro de fuga y de entorpecimiento. Todos estos delitos se consideran en concurso real, donde es necesario evaluar el daño causado, que supera los $100,000,000 por las tres camionetas. Uno de ellos ya tiene condena por un intento de robo y otro está bajo investigación”, expuso el Auxiliar de Fiscal.

La solicitud de la Fiscalía fue aprobada por el magistrado, teniendo en cuenta la estructura interjurisdiccional de la organización criminal.

“Comisión organizada y reiterada de delitos contra la propiedad”

La Fiscalía acusó a los involucrados de haber formado parte, al menos durante marzo de 2026, junto con otras personas ya identificadas y otras en investigación, de una asociación integrada por tres o más personas, con carácter estable y dedicada a la comisión organizada y reiterada de delitos contra la propiedad, específicamente en la sustracción de vehículos automotores en Tucumán y su posterior traslado a otras jurisdicciones. Dentro de esta organización, los integrantes actuaban mediante una distribución de funciones previamente coordinada, donde diferentes miembros se encargaban de desplazamientos hacia la provincia, uso y conducción de vehículos de apoyo, ejecución de las sustracciones, traslado de implicados a lugares establecidos, recepción y transbordo de vehículos sustraídos.

En este contexto, “El Indio” y una mujer, que podría ser su pareja, presuntamente cumplían funciones de apoyo logístico, recepción y traslado de vehículos sustraídos, evidenciando su pertenencia a la organización a través de su participación en el hecho ocurrido durante la madrugada del 20 de marzo de 2026. En esa ocasión, se desplazaron anticipadamente hacia un punto de recepción en La Gar.SA y posteriormente continuaron con el traslado de una camioneta sustraída. Su participación también se demostró el 29 de marzo de 2026, durante la sustracción de otra Toyota Hilux, cuando “El Indio” realizó un viaje mediante la aplicación Uber, saliendo de la zona de pasaje Einstein y calle Díaz Vélez hacia un área cercana en Alderetes, incluso relacionado con el posterior transbordo del vehículo. Durante ese tiempo, la línea telefónica registrada a nombre de la mujer, asociada a la cuenta de Uber usada por “El Indio”, mostró actividad en diversas celdas de Alderetes, próximas al punto de transbordo.

La conexión de ambos con la estructura se manifestó también a través del uso conjunto de medios de comunicación, transferencias económicas entre ellos en los días 18, 19 y 20 de marzo de 2026, sus desplazamientos conjuntos y viajes interprovinciales desde Pichanal, Salta, hacia Tucumán, registrados el 22 de marzo y 2 de abril de 2026. Estos elementos, al ser evaluados en conjunto con su participación en las acciones antes mencionadas, permiten sustentar en esta etapa su incorporación consciente y estable a la organización, y no una mera coincidencia para la comisión de un solo delito.

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