La causa por el violento ataque ocurrido durante un partido de hockey femenino sumó un nuevo capítulo este miércoles. Por disposición del juez interviniente, la principal acusada, Florencia Rosario Ortiz (28), cumplirá las medidas de coerción de mayor intensidad con la modalidad de prisión domiciliaria.
La medida tendrá una vigencia de 35 días y el personal policial realizará rondas sorpresivas en su vivienda para constatar su presencia. Esta decisión llega luego de que la Fiscalía detallara que el peligro de entorpecimiento en la investigación había disminuido. Sin embargo, Ortiz, tiene la prohibición de actos turbatorios en contra de la víctima y toda su familia.
Por su parte, Carolina Ortiz (44), señalada como quien sujetó a la víctima para que no pudiera defenderse, continúa en libertad pero, sujeta a estrictas normas de conducta, incluyendo la prohibición absoluta de acercarse a la damnificada.
La reconstrucción del ataque
De acuerdo a la investigación llevada adelante por la Unidad Fiscal Criminal I, el raid delictivo de Florencia Ortiz el pasado 10 de abril se dividió en tres secuencias:
Incumplimiento de límites: Cerca de las 20:20, en la sede del club en calle Ingeniero Farías y Lavalle, la imputada increpó a un hombre identificado como Lucas Pontoni, violando una orden de no acercamiento que la justicia le había impuesto en 2025.
El ataque en las tribunas: Poco después, mientras se jugaba un partido de novena división, Ortiz se abalanzó sobre María Teresa Miranda. Tras quitarle un termo con agua hirviendo, y contando con la complicidad de Carolina Ortiz (quien agarró a la víctima del pelo), le vació el contenido en el rostro. Las quemaduras fueron de tal magnitud que la mujer quedó incapacitada para sus tareas habituales por más de 30 días.
Intimidación posterior: No conforme con la agresión física, la acusada habría contactado a la hermana de la víctima vía celular al día siguiente, enviándole un mensaje de advertencia: “Aguantá los trapos, nada después”.
