Apenas ocho meses después de haber aterrizado en Inglaterra con la ilusión de jugar en un gigante, Claudio Echeverri arma las valijas. El Diablito, una de las últimas joyas surgidas del semillero de River, deja al Manchester City y jugará la temporada 2025/26 en el Bayer Leverkusen, a préstamo y sin opción de compra.
La noticia, aun no oficial, fue confirmada por Fabrizio Romano, el periodista italiano especializado en traspasos. La novedad se conoció un día después de que Lionel Scaloni lo haya convocado para los partisos que la selección argentina jugará por eliminatoria ante Venezuela y Ecuador, el 4 y 9 de septiembre, respectivamente.
El movimiento sorprende menos por la cesión en sí —frecuente en los planes de desarrollo del City Group— que por el destino elegido: un equipo de primera línea europea, subcampeón de la Bundesliga y participante de la próxima Champions League. Para un juvenil de apenas 19 años, el desafío es exigente y muy estimulante.
Echeverri jugó muy poco, pero marcó un golazo en el CityPATRICIA DE MELO MOREIRA – AFP
Para beneficio de todos, el acuerdo se concretó muy rápido. Borussia Dortmund había mostrado un interés concreto, que incluso formalizó con una propuesta. Girona y Roma también sonaban como alternativas viables. Pero Leverkusen aceleró en el momento justo y convenció al City con dos argumentos que pesaron más que cualquier otro: asumir el 100% del salario del jugador y aceptar que no exista cláusula de compra.
En los pasillos del Etihad Stadium, la decisión se entiende como una jugada estratégica. El club inglés protege su inversión —18,5 millones de euros pagados a River en enero de 2024— y, al mismo tiempo, coloca a Echeverri en una vidriera de máxima competencia. Allí deberá demostrar que está listo para dar el salto que Guardiola, por ahora, le negó.
El paso de Echeverri por Manchester City fue hasta el momento tan breve como frustrante. Apenas tres partidos oficiales y un total de 65 minutos: cinco en Premier League, quince en la final de la FA Cup y cuarenta y cinco en el Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos, donde incluso llegó a marcar un golazo de tiro libre ante Al Ain antes de lesionarse.
El destino alemán, además, tiene un condimento especial: en Leverkusen lo espera alguien que conoce de cerca lo que significa ser un exRiver en la Bundesliga. Exequiel Palacios es, desde hace años, una pieza clave en el equipo. Su presencia puede funcionar como guía, referencia y contención para el chaqueño de 19 años, que recién está dando sus primeros pasos en el fútbol europeo.
Leverkusen no es un destino cualquiera. El club acaba de terminar segundo en la Bundesliga, detrás del Bayern Munich, y jugará la Champions League con la ambición de consolidarse entre los mejores clubes europeos. Erik ten Hag sabe que la llegada del Diablito le aportará al equipo que dirige desequilibrio y frescura en la ofensiva.
El préstamo sin opción de compra es a la vez un voto de confianza: Manchester City deja en claro que cree en su proyección y que no está en sus planes desprenderse de su ficha. Si el año en Alemania resulta exitoso, el regreso en 2026 puede convertirlo en una alternativa real para Guardiola.
Echeverri nació en Resistencia, Chaco, el 2 de enero de 2006. Su consagración juvenil fue en 2023, como capitán de la Selección Sub-17 que disputó el Mundial de la categoría. Allí, sus goles y asistencias lo transformaron en figura y consolidaron el apodo de Diablito. River disfrutó poco de su talento: apenas 48 partidos en dos temporadas antes de la venta al City.
Si bien aún no se hizo el anuncio oficial, la intención es que Echeverri firme su contrato y se incorpore lo antes posible a los entrenamientos de su nuevo club. Para el Diablito el desafío es mayúsculo. Deberá adaptarse a un fútbol físico, de ritmo intenso, y con defensores que no dan ventajas. Deberá, también, aprender a convivir con la presión de un equipo que juega Champions League y aspira a pelearle de igual a igual al todopoderoso Bayern. En ese contexto, cada minuto y cada gambeta será observado con lupa tanto en Alemania como en Inglaterra.