Antes del encuentro, Humberto Moisés, entrenador de San Martín, comentó en LV12 acerca de su satisfacción por alcanzar esta instancia y destacó el desarrollo de un plantel en gran parte formado dentro de la institución.
“Me alegra llegar nuevamente a una final. La Primera está compuesta por jugadores que se formaron en el club, participando en sus categorías infantiles y juveniles”, indicó el entrenador, quien subrayó que la definición es el resultado de un proceso de trabajo continuo en el tiempo.
Moisés también enfatizó la relevancia de que dos equipos tucumanos estén en la final. “Me complace que hayan llegado dos equipos tucumanos, ya que esto nos permite recuperar una plaza para el Regional B del próximo año”, agregó.
El esfuerzo detrás de la final
El rugby amateur requiere un esfuerzo que a menudo va más allá de lo que sucede en la cancha. Trabajo, estudio, familia y entrenamiento son parte de la rutina de los jugadores que buscan alcanzar sus objetivos deportivos.
En este contexto, el técnico de San Martín valoró el compromiso de los jugadores y el crecimiento de la institución. “Los jugadores son conscientes del sacrificio y del proceso que han recorrido. Con el esfuerzo y el compromiso de todos, se puede llegar al éxito”, afirmó.
Al analizar las claves del partido contra Tafí Viejo, Moisés consideró que el funcionamiento colectivo será crucial. “Creo que el equipo que mejor funcione como conjunto definirá el partido. Son dos equipos similares, cada uno con su estilo de juego”, explicó.
Un proyecto en desarrollo
Más allá de la final, el entrenador subrayó la importancia de fortalecer las estructuras de los clubes para mantener el crecimiento deportivo. Según indicó, la diferencia entre las categorías del Regional no radica únicamente en la calidad de los jugadores, sino también en la organización institucional, los recursos y el desarrollo de las divisiones formativas.
“Para avanzar, no se debe pensar solo en una plaza regional. Es necesario trabajar en la estructura, capacitar entrenadores y completar las divisiones infantiles, prejuveniles y juveniles”, sostuvo.
En San Martín, este camino ha requerido 17 años de trabajo y comienza a reflejarse en el plantel superior, con jugadores que han transitado las distintas etapas formativas del club.
Con la expectativa de culminar este proceso, San Martín se prepara para una final que tiene un significado especial: la posibilidad de levantar el trofeo, recompensar años de esfuerzo y seguir consolidando el rugby tucumano. Enfrente estará Tafí Viejo Rugby Club, otro competidor que buscará alcanzar la gloria en una definición que promete ser intensa y emocionante.
