Policiales

En el centro tucumano, un hombre fue captado por cámaras tras robar cuatro sillas de un bar en menos de dos semanas

Un hecho llamativo, repetido en más de una ocasión, sorprendió tanto a los clientes como al personal de un local gastronómico ubicado en la intersección de las calles General Paz y Buenos Aires, en pleno Barrio Sur. En un lapso de apenas 10 días, la misma persona robó un total de cuatro sillas pertenecientes al comercio, en dos oportunidades distintas, tal como quedó registrado en las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el lugar.

Victoria Pérez, propietaria del local e hija de la legisladora Silvia Elías, relató cómo se enteraron del primer robo y la reacción inicial del equipo. “Uno de los mozos salió y me dijo: ‘Vicky, faltan sillas’. Al principio pensamos que había sido una confusión y no creímos que el hombre volvería. Pero el domingo siguiente ocurrió exactamente lo mismo. Ahí fue cuando dijimos: hay que difundirlo”, explicó la joven.

En los videos de vigilancia se observa con claridad la maniobra del ladrón: separa dos sillas, las acomoda y se marcha caminando con ellas, simulando que son de su propiedad. Lo más insólito es que, en una de las ocasiones, el robo se produjo mientras había clientes sentados en la vereda. “Para mí es un vecino, porque se va caminando y no se sube a ningún vehículo”, especuló Pérez. Como medida preventiva, decidió imprimir carteles con la imagen del sospechoso y la palabra “ladrón”, para advertir a otros comerciantes y evitar que el hecho se repita.

Aunque la propietaria ya mantuvo contacto con la Policía y entregó las filmaciones, todavía no formalizó la denuncia. Además, comentó que no es la primera vez que el local sufre robos menores, ya que anteriormente les sustrajeron macetas, plantas e incluso focos de iluminación.

Más allá del valor económico de las sillas, la comerciante expresó el impacto que genera este tipo de situaciones en un contexto económico adverso. “Es un costo extra en una estructura que ya está bastante golpeada. Desde mayo sentimos una caída del consumo de alrededor del 30% en comparación con el año pasado. La gente se cuida mucho más: antes pedían una merienda completa y ahora solo un café”, lamentó.

Pese a todo, Pérez descartó la posibilidad de encadenar las sillas para evitar futuros robos, ya que considera que eso generaría incomodidad en la atención al cliente. Sin embargo, adelantó que reforzará la vigilancia en la zona de la vereda. Para cerrar, dejó un mensaje abierto al ladrón: “Si la persona se arrepiente y las devuelve, las recibiría sin problemas”, finalizó.

Navegación de entradas

Fuente de la nota