Regreso de Insua a San Lorenzo tras 880 días: un periodo marcado por la inestabilidad con 7 presidentes y 5 entrenadores.

Rubén Darío Insua regresa a San Lorenzo. El entrenador llegó el domingo desde Estados Unidos para asumir el cargo del plantel y tiene el objetivo de clasificar al equipo a los playoffs y a las copas internacionales. Entre su salida en 2024 y este nuevo inicio de ciclo, la institución atravesó múltiples desafíos, tanto en el ámbito deportivo como en el económico. Un análisis de los acontecimientos en Boedo revela la inestabilidad que ha enfrentado el club en un breve periodo de tiempo.

El 11 de abril de 2024, tras una dura derrota ante Independiente del Valle por 2-0 en la fase de grupos de la Copa Libertadores, Marcelo Moretti, presidente en ese entonces, junto a Néstor Ortigoza, el responsable del fútbol profesional, decidieron prescindir de los servicios de Rubén Darío Insua como técnico. Esto ocurrió apenas cuatro meses después de que se le renovara el contrato por 24 meses, tras un ciclo exitoso que había llevado al equipo desde la zona de descenso hasta la Copa Sudamericana en 2023 y a la Copa Libertadores en 2024.

Lo que nadie anticipó fue la serie de problemas institucionales, políticos, económicos y deportivos que afectaron a San Lorenzo. En las próximas horas, el club oficializará el tercer ciclo de Insua como entrenador, y es notable que desde su salida en abril de 2024 hasta su regreso en septiembre de 2026, pasaron por San Lorenzo 7 presidentes (Marcelo Moretti, Néstor Navarro, Julio Lopardo, Daniel Matos, Ulises Morales, Sergio Costantino y Marcelo Culotta) y 5 técnicos (Leandro Romagnoli, Miguel Ángel Russo, Damián Ayude, Gustavo Álvarez y Néstor Raúl Gorosito) en un lapso de 29 meses.

Después de la partida de Rubén Darío Insua, el club decidió confiar en Leandro Romagnoli, quien en ese momento dirigía la división Reserva. Sin embargo, su gestión no logró consolidarse. A pesar de contar en el plantel con Iker Muniain y lograr una exitosa remontada para clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores, no consiguió asegurar un buen desempeño en el plano local y finalmente abandonó el cargo tras una serie de resultados negativos.

Para su reemplazo, se incorporó Miguel Ángel Russo, quien hizo ajustes en el equipo y lo llevó a las semifinales del torneo, donde fue eliminado por Platense. Durante este período, la situación política y económica del club comenzó a deteriorarse, marcando un punto crítico el 21 de abril de 2025, día del deceso del Papa Francisco, cuando se reveló un escándalo que involucraba a Moretti con la recepción de dinero en la sede del club.

En medio de la crisis, el equipo avanzó en la Copa pero enfrentó problemas relacionados con la falta de pagos a los jugadores, lo que generó tensiones que impactaron en las prácticas del equipo. La inestabilidad institucional se acentuó y culminó en un cambio de liderazgo, con la asunción de Julio Lopardo tras una serie de destituciones y una vacante de poder que duró varios días.

Tras la salida de Russo, se designó nuevamente a un entrenador de la Reserva, Damián Ayude, quien asumió en un contexto de crisis aguda. En el segundo semestre de 2025, el club enfrentó una profunda crisis mientras buscaba establecer un gobierno transitorio. Finalmente, el 17 de septiembre, se decidió que la Asamblea de Representantes de Socios asumiera el control del club.

Más adelante, Daniel Matos asumió brevemente, pero enfrentó problemas legales que llevaron a que Ulises Morales tomara el mando del club, que finalmente optó por Sergio Costantino como presidente interino, quien buscó estabilizar la situación mientras se planificaban nuevas elecciones.

Las elecciones finalmente se llevaron a cabo, resultando en la elección de Marcelo Culotta como presidente, con el objetivo de enfrentar una deuda significativa y reestructurar el club. Inicialmente, mantuvo a Gustavo Álvarez como entrenador, pero su puesto se tornó inestable rápidamente, llevando a su renuncia.

Con la salida de Álvarez, el club evaluó varios candidatos para la dirección técnica, decidiendo finalmente contratar a Néstor “Pipo” Gorosito, quien tuvo un ciclo breve y tumultuoso marcado por resultados insatisfactorios y la eliminación de torneos importantes.

Con Gorosito fuera del club, la única opción que se negoció fue el regreso de Rubén Darío Insua, quien ha firmado contrato hasta diciembre de 2027. Su principal objetivo será estabilizar la situación y dotar al equipo de una identidad futbolística sólida.

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